8 de septiembre de 2011

¿Por qué es importante generar deseo?



No puedo evitar sentir una constante preocupación por las generaciones jóvenes. No es una simple preocupación, es mas bien, algo que se apodera de mi persona y me obliga a escribir de temas que resultan simples y esenciales para la conducta humana.

Todos experimentamos diferentes ejercicios en el ámbito del ser humano, los cuales se llevan a cabo, o no,  por “n” cantidad de circunstancias. Pero la búsqueda de la gratificación instantánea es una constante en dichos ejercicios y acciones.
He hablado en columnas anteriores de todo lo relacionado a cuestiones del alma, del amor y de que las cosas que verdaderamente valen la pena, deben de costarnos al menos un poco de trabajo para que tengamos algún tipo de satisfacción.
El problema de los seres humanos a través de las generaciones, es que con la cotidianidad, terminamos viendo a la esencia del ser, como un robot y un robot se encuentra lejano a cualquier tipo de sentimientos y por ende, de generar algún tipo de deseo.

El deseo es todo lo que hay, es la clave para todo y no hay nada que pueda detener a alguien que tiene deseo.

El deseo tiene muchas formas, la más recurrente es el deseo de amor verdadero y es por ello que el amor debe costar y mucho. Podemos utilizar la palabra deseo, pero entrar contacto con nuestro verdadero deseo resulta difícil, ya que se oculta por las cosas que nos distraen.
Es momento, en que el ser humano quiera regresar al deseo genuino, a despertarlo, esa es la clave y solo así podremos sanarnos. Intentemos despertar el alma , pues ella tiene un deseo puro.
El deseo de recibir para uno mismo es un mal, una total negatividad, ya que el verdadero deseo del alma es recibir para compartir. Cuando actuamos de forma egoísta, pensando en nosotros mismos, limitamos el deseo en todas sus formas.

Citando el libro 'Kabbalah y sexo' de Yehudá Berg: “Trabajas por que deseas dinero, éxito, tranquilidad mental, prosperidad y una cocina nueva”, comes porque deseas mantenerte vivo o para experimentar el placer de comer algo delicioso, compites en el deporte porque deseas experimentar la emoción de la victoria y el logro, te tomas unas vacaciones porque deseas satisfacer tu deseo de serenidad y de salir de la rutina, tienes relaciones románticas porque deseas recibir y dar amor, miras televisión y vas al cine para satisfacer tu deseo de entretenerte y divertirte, y tienes sexo para satisfacer tu deseo de placer sexual”. Por lo tanto el deseo es la clave de la felicidad, ¿got it?

Cada vez que seguimos las emociones del cuerpo de manera reactiva, alejamos el deseo y el deseo por lo infinito se reduce, ya que se oculta al obtener placer gratis.

La felicidad se expresa en el preciso momento en que se produce la satisfacción del deseo, al momento en que éste se cumple. 

Es por ello que no puedo evitar sentir una constante preocupación por las generaciones jóvenes, que se encuentran carentes de ello.

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